martes

Enigmas

Surca Ramsés la noche

de los tiempos

su figura deslumbra

entre el firmamento,

nostálgico recuerda…

cuando navegaba por el Nilo

observando extasiado...

esplendor en la cuenca del rio,

embriagado por el perfume

y la belleza de lotos florecidos.

Silencian las estrellas

a que mundo adentra,

tatuado en su carro de fuego

brillan siete símbolos

en jeroglíficos grabados.

Silencia el desierto

enigmas del antiguo Egipto

tres pirámides emergen de la arena

para recordarlo.

viernes

Los días primaverales

Renacen sueños y esperanzas

para que avive el alma

con el color de las flores.

Florecen los espinos

entre los cañaverales

como arrecifes de corales.

Abanicos de colores

tendidos al horizonte

dejan los días primaverales.

lunes

Niño de mirada soñadora


   
Entre páginas del viejo libro
reconocí tu carta...
en ella deseabas no te olvidara.
Como la hiedra se aferra al árbol
mi corazón tu aprisionaste
tiernas miradas compartidas
inocentes manos enlazadas
nostalgia vivida por tu ausencia
cuando las hojas se desvanecían
mi primer verso inspirabas
deseando tu regreso cada día
perdida vagaba mi alma.

Tomamos caminos separados.
Mi corazón hoy reclama
por que mis labios
no reconocen tu persona.
Nunca sabrás niño de mirada soñadora
.cuanto quise a tu persona.



Considero oportuno reponer este poema

El silencio


Con manto negro
voy a recubrir tu nombre
para olvidar tu existencia
y descansar en la noche.

Fluye el agua cristalina,
cantando con alegría
salta la vertiente

y rompe el silencio.


sábado

Crece alto la hiedra


Crece alta la hiedra

aferrada al tronco del roble,

dirán que lo arropa

en los días fríos de invierno,

dirán que lo mantiene erguido

en los días de fuerte viento.

Alta crece la hiedra

aferrándose a las ramas del roble

anhelando tocar el cielo.

viernes

La vida


Florece la vida

como una rosa

frágil, tierna y hermosa

entre nuestras manos

mantengamos esa rosa

para que la flor

conserve siempre

su hermosura

lunes

Jugando al esconderite...

Entre tus brazos

pierde brillo

mi mirada

tristes y fríos

quedaron los días.


Cu-cu-cu-

canta el cuclillo,

jugando al esconderite

entre los carrascales,

depositando sus huevos

en el nido

de otros pajarillos…