
Con la espuma del mar
prendida entre sus alas,
peregrinan las gaviotas
tierra adentro,
ondean con el viento gélido
por las vertientes,
cuelgan en las cumbres
un manto de nieve.
Sobrevuelan el río,
encrespada esta el agua…
parece la mar salada.
errantes campesinas tornan
por unos días
sembrando los campos de blancura.
