Se marchitó la flor de primavera
con el fuego que abrasa las entrañas,
¡Y tú cabalgando a lomos del viento
atizabas la hoguera!
Oscuros tornaron los días
que pasaban por la ventana,
perdidos, vagaban
desdoblando horizontes.
Por el desierto, los
cautivos
lloran sus penas,
entre eslabones de cadenas


