martes

La meseta Castellana



Horizonte tendido

a modo de mar dorada

profunda y mansa

pintada con pinceladas doradas

quebrada por cúpulas de campanarios.

Sobrio e inclemente paisaje

pueblos añosos sin antepecho,

bajo el álgido invierno

sin amparo,

el viento gélido

rompe el silencio,

serpentea por la llanura

tirita el toque de campanas,

tórrida y fría explanada

de la meseta castellana.

Forjas al castellano

Noble austero y fuerte…

Considero oportuno reponer este poema

lo escribí en honor a mi tierra...Castilla.