miércoles

Oigo tu nombre


 Oigo tu nombre
parece es tu santo,
para que recordarte
si por ti estoy penando.

Tempestad de mi vida
quién te dio permiso
para irrumpir en mi vida
con tanto quebranto.

Amante implacable
no deseo tus encantos,
quiero que me dejes
 para seguir caminando.

Subiré a la cima más alta
para olvidar tu existencia.
Romperé las cadenas
que me están amarrando.

  Deseo reponer esta entrada, publicada por primera vez en el 2009  

8 comentarios:

Carmen Silza dijo...

Sí Rosario, romper esas cadena cuanto antes mejor...
Te mando un fuerte abrazo con mis mejores deseos.
Feliz día.

ReltiH dijo...

TOTALMENTE DE ACUERDO CON CARMEN.
BESOS

Boris Estebitan dijo...

Cuando se quiere olvidar a alguien, gran poema.

Daniel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Daniel dijo...

Hermoso!!!
Imposible olvidar...

Te envío mi abrazo.
Dani..

Liliana G. dijo...

Bello y triste poema, Charo, las cadenas nunca deben amarrar ningún sentimiento, ellos necesitan de libertad para sobrevivir.

Un beso grande, querida amiga.

ReltiH dijo...

SALUDOS

Boris Estebitan dijo...

Olvidar y seguir adelante, gran poema.